Foto de Benigno Fernández
¡¡Feliz navidad tío Benigno!!
Tío Benigno quizá se apresuró demasiado al vestirse, recoger e irse volando a la fiesta de navidad que el selecto circulo de sus conciudadanos celebraban en New York. Ya la rauda envestida hacia el metro era una práctica dominada y aprendida por cuatro décadas al igual que no le sorprendía tener que ir de pie, agarrado del tubo en este día de tanto movimiento. Lo que no le cuadro era el movimiento mitad muesca mitad sonrisa burlona del pasajero que tenía a las diez.
La segunda parada le valió el chance de acomodar el pensamiento y el pudín de navidad que él había llevado y que el solo podía preparar para su propio orgullo y mejor propaganda que le había valido, con toda certeza: fiesta navideña, pudin de navidad y Benigno Fernández como el trinomio perfecto en los últimos 18 años, y ya vitalicia aportación.
Esa metasatisfaccion se le colapso al encontrar de nuevo la burlona mirada del intruso de su felicidad, compensando en su memoria que el mismo no se atrevería en recalcar tan descaradamente a nadie tan bochornoso chequeo ahora convertido en scanner.
-¡coño y que será lo que me mira ese maldito negro!?
El viacrucis megalopolitano acabo, sus pasos apresurados no le sofocaban frente al alivio de haber salido del telescopio burlón, pensó mientras se daba cuenta que el frio tampoco le afectaba tanto con el decaliente de.
-¡Ese desgraciao!
-Menos mal que ya estoy llegando.
-Merry Chrismas Benny!, Ooh!!…
-So what George!?
Y frente al espejo, rajo en carcajada componiéndose su desarreglado peluquín.

No hay comentarios:
Publicar un comentario